Reanudar y reinventar

Apenas unas semanas después de que las empresas tuvieran que parar su actividad, ahora, con la moderación de las medidas de confinamiento, se les pide que vuelvan a ponerse en marcha a una velocidad sin precedentes. La incertidumbre sobre cómo evolucionará la pandemia y las medidas sociales, políticas y fiscales que se impulsarán complican el desafío al que se enfrentan.

Reanudar la actividad no implica una vuelta a la normalidad; ya que el impredecible periodo que comienza traerá cambios importantes en la economía, en los estándares culturales y en los valores y comportamientos por los que se rige la sociedad. Para afrontar la reapertura y superar la incertidumbre, es necesario un plan de reinvención.

Esta es la oportunidad -también una necesidad- para que muchas compañías desarrollen aquellas capacidades en las que desearían haber invertido antes: ser más digitales, data-driven y estar en cloud; contar con estructuras de costos más variables, con operaciones ágiles y automatizadas y ser fuertes en e-commerce y seguridad. Los directivos deben ver la reapertura de sus negocios como el comienzo de un viaje hacia una transformación más amplia.

Prepararse para los distintos escenarios

Los CEOs han de reanudar la actividad sin saber cómo va a avanzar la pandemia. Existen varios escenarios posibles según la evolución del virus y la respuesta social que se produzca.


Brotes cíclicos
La infección parece controlada en los focos iniciales, pero se propaga hacia otros nuevos y vuelve a resurgir en los antiguos. El distanciamiento social acaba terminando con la paciencia de las personas y generando fisuras sociales.


Remisión rápida
La enfermedad está controlada y la vida vuelve a la normalidad. Las medidas tomadas por los gobiernos funcionan rápidamente y estabilizan la economía.

Caos prolongado
Los esfuerzos por controlar el virus parecen inútiles. Los gobiernos y la sociedad están en tensión y cerca de fracturarse. La economía se limita a lo necesario y se dispara la inflación.


Curva aplanada
La tasa de infección se ralentiza, pero no llega a remitir. La economía se contrae de manera casi permanente. La sociedad se daña, pero no se quiebra, y une esfuerzos para apoyar las medidas de los gobiernos.


No solo una (re)apertura, también un nuevo comienzo

Dadas las circunstancias, los directivos deberían tener tres prioridades:

Gestionar la incertidumbre
 

Dada la gran variedad de escenarios posibles, las compañías han de estar preparadas para cambiar de rumbo en un minuto. Cada paso que den para reiniciar la actividad debe ser fácilmente reversible y escalable.

Mitigar los retos inmediatos

Las empresas deben ofrecer entornos de trabajo seguros y comunicarse con sus empleados de forma transparente para impulsar la confianza.

Construir un futuro mejor
 

Las compañías no deberían reanudar su actividad volviendo a las viejas costumbres. Reabrir es la oportunidad perfecta para impulsar un futuro mejor para empleados y clientes.



Una reinvención activa

Un plan de reinvención activa para superar la incertidumbre empieza con estas cinco áreas:

01. Los empleados, lo primero

Estos días estamos viendo cómo, demostrando humanidad en el entorno laboral, podemos marcar la diferencia ante la crisis. Si desean crear entornos de trabajo productivos, inclusivos y gratificantes a largo plazo, las compañías deben ir más allá de lo transaccional y empezar a comprender a sus empleados.

    • Nuestra encuesta a consumidores sobre el COVID-19 reveló que más del 64% de los trabajadores a nivel mundial está lidiando con ansiedad ante su situación laboral. Otros están preocupados porque creen que la interacción social habitual ya no será posible.
    • Busca de forma proactiva la opinión de tus empleados y dale una voz.
    • Encuentra la combinación perfecta de liderazgo “glocal”, delegando cuando sea apropiado, pero coordinando y orientando de forma centralizada.

  • Vivir el propósito motiva a los empleados para continuar perseverando ante esta nueva situación marcada por los cambios.

  • Convierte a los trabajadores “en el banquillo” en trabajadores flexibles, volviéndoles a formar en aquellos ámbitos que les permitan reenfocarse en áreas de mayor demanda. Ofrece diferentes opciones a las personas afectadas.

  • Ofrece coaches, apoyo en temas de salud mental y programas de bienestar, con el objetivo de ayudar a los empleados en sus periodos de duelo o con el estrés. Ten también en cuenta a aquellos que tienen que atender a personas de edad avanzada y a las parejas de tus trabajadores clave. Asegúrate de que los directivos comparten sus propias experiencias ante el COVID-19.

    • Las personas pueden seguir yendo a trabajar, pero los colegios y los centros de ocio para mayores siguen cerrados. El 67% de los niños estadounidenses menores de 6 años tiene a sus padres trabajando.
    • Revisa las normativas, céntrate en los colectivos más vulnerables (como los trabajadores temporales, las personas con discapacidad o las familias monoparentales).

Crea un entorno seguro que ofrezca a los empleados la confianza necesaria para volver a la actividad y que les permita adaptarse a una nueva forma de trabajo híbrida: virtual y física.

  • El 49% de los encuestados que nunca había trabajado desde casa ahora planean hacerlo de forma más frecuente. Es fundamental rediseñar el trabajo para que pueda realizarse de forma efectiva en remoto. Forma a los directivos para que aprendan a gestionar equipos híbridos, virtuales y físicos, y amplía el soporte tecnológico.

      • No solo es necesario crear un entorno seguro, sino también cómodo para prevenir el estrés.
      • Limita el contacto físico y permite un uso más flexible del espacio (mediante turnos). Separa a los trabajadores que deben estar presentes físicamente de aquellos que pueden estar en remoto.

  • Las compañías deben pensar más allá de sus empleados. Procura cumplir rápidamente tus obligaciones legales, así como las expectativas de tus socios en la cadena de suministro. Considera la posibilidad de nombrar un Director Médico que ponga en marcha protocolos sanitarios en la organización y que coordine con el resto de las organizaciones de tu ecosistema.

  • Extiende los protocolos en cuanto a datos, redes y sistemas de seguridad para gestionar el uso personal de dispositivos y nuevas herramientas de colaboración.

  • La mayor supervisión de los empleados y las nuevas medidas de seguridad requerirán de contratos explícitos e implícitos con la plantilla.

Planifica un retorno gradual y con capacidad de reacción ante imprevistos, retrasos o retrocesos. Aprovecha esta oportunidad para repensar, rediseñar y mejorar las operaciones de cara al futuro.

    • Separa las oleadas planificadas por hitos clave que deben alcanzarse.
    • Pon objetivos temporales y financieros. Monitoriza las señales de alerta temprana ante los diferentes escenarios (por ejemplo, brotes cíclicos) y prepárate para actuar en consecuencia.
    • Con los gobiernos revisando las medidas cada día, es fundamental combinar capacidad de decisión local con coordinación central.

  • Intenta reabrir las áreas de negocio que generen liquidez o beneficios más rápidamente para abrir líneas de crecimiento.

  • La reapertura de la empresa no debería ir por delante de la capacidad para mantener la seguridad de los sistemas y entornos físicos.

    • Para la reapertura y para enfrentarse al futuro, son necesarias nuevas habilidades directivas y estilos de liderazgo.
    • Es el momento de identificar y empoderar a los directivos más emprendedores e inclusivos.

Pasa de una reducción de costes rápida a desarrollar una mentalidad de gestión de costes resiliente, de la protección del balance a la inversión a largo plazo.

  • Considera una segunda oleada de reducción de costos. Reestructura la deuda a corto plazo hacia acuerdos a largo plazo. Reduce la complejidad SKU para agilizar la gestión de efectivo. Variabiliza los costos, incluidos los tecnológicos (por ejemplo, software-as-a-service y cloud), outsourcing y contractors.

    • Crea una cultura de control de costes y una mentalidad de evaluación continua. Comunica de forma clara cómo las medidas de reducción de costes impulsarán la inversión.
    • Invierte en una mayor inteligencia de datos para ajustar mejor las estructuras de costes y gestionar la liquidez.  ​
  • Equilibra la protección de liquidez a corto plazo con la inversión a largo plazo y la necesidad de fusiones y adquisiciones. Define qué oportunidades de fusiones y adquisiciones deben aprovecharse, según la disponibilidad de activos. Identifica cómo las fusiones y adquisiciones pueden mejorar las capacidades del ecosistema entre sectores y favorecer la agilidad y la resiliencia.

  • Evalua los programas de apoyo del Gobierno y las posibles obligaciones que podrían afectar a la liquidez a largo plazo o la agilidad competitiva.

Tener éxito a largo plazo con la reapertura depende de desarrollar nuevas capacidades. Es el momento de comenzar una profunda transformación del negocio aprovechando las nuevas tecnologías a escala.

    • Trata de comprender y empatizar con los clientes situándolos en el centro del diseño y desarrollando constantemente nuevas experiencias para ellos. Construye experiencias más personales y menos transaccionales.
    • Invierte en inteligencia artificial y otras herramientas para gestionar la interacción con el cliente y analizar su comportamiento. Proporciona al personal en primera línea la información necesaria para personalizar sus experiencias.
    • Mira más allá del uso de la nube para impulsar la eficiencia en ciertos núcleos. Migra aplicaciones a la nube a escala. Y, después, busca nuevas formas, dentro del entorno de cloud, para impulsar la innovación en el uso de datos y aplicaciones.

  • Gestiona los riesgos asociados a grandes fluctuaciones en la plantilla. Busca debilidades en la cadena de suministro, falsificaciones y nuevas amenazas cibernéticas en un entorno industrial menos seguro.

  • Respalda todas las áreas de tu empresa con agilidad y experimentación, empoderando de forma clara a las personas y a los equipos, delegando y revisando las métricas de gestión del desempeño de forma que se recompense la autonomía.

Adiós, reapertura; hola, reinvención

Reanudar la actividad es más que volver a empezar. Es el comienzo de una nueva era para las empresas. Las reglas han cambiado. El comportamiento de nuestros empleados y clientes, también. ​

Esta es una oportunidad para las empresas que, con coraje y anticipación, realicen cambios más allá de lo que las necesidades inmediatas les exijan. Aquellas compañías capaces de reinventarse a sí mismas con un propósito en mente - sus procesos, experiencias de clientes, empleados y contribución a la sociedad- saldrán beneficiadas.

Superar la incertidumbre – reduciendo el impacto inmediato y construyendo un futuro mejor – supondrá el resurgimiento de organizaciones que, un día, miren al pasado y vean esta crisis como la oscuridad antes del amanecer.

Iremos actualizando estos contenidos de forma continua. Permanece atento a la web.



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