En resumen

Durante años, la tecnología ha transformado nuestras relaciones con el trabajo, los horarios laborales y los espacios de trabajo. Este cambio se ha acelerado aún más en 2020, obligando a las empresas a replantearse la relación con los empleados y sus experiencias. Abundan las oportunidades de innovación en áreas como cultura y talento, en un momento en que entramos en una era que definirá el futuro del trabajo.

En diciembre de 2020, millones de trabajadores aún trabajan desde sus casas, lo que significa que efectivamente viven en sus oficinas.
Stay home. Stay safe 2020

¿Qué está pasando?

Para un buen número de personas, trabajar en casa se ha convertido en sinónimo de vivir en el trabajo. Eso está teniendo enormes consecuencias para la relación entre empresa y empleado. Por ejemplo, hasta ahora todos dábamos por supuesto que la empresa asumiría el coste de muchas de las cosas que necesitamos para trabajar, como la mesa, la silla, el ordenador o el acceso a Internet. Ahora que trabajamos en casa, muchos de nosotros tenemos que hacer frente a esos costes. Los empleados siguen cobrando un sueldo, pero se ha perdido el valor asociado con estar presentes físicamente en el lugar de trabajo (capital social, transferencia de conocimientos, habilidades sociales y experiencia práctica).

Mientras tanto, los servicios que facilitan la colaboración remota han experimentado un fuerte aumento en el número de usuarios. La oficina no ha desaparecido como lugar de trabajo, pero ahora las organizaciones estudian distintas opciones. Cabe suponer que en el futuro no habrá una solución única para todos los casos, sino que es posible que la experiencia del empleado sea distinta en cada organización. Según una encuesta global, tres de cada cuatro trabajadores preferirían que la nueva normalidad incluyera una combinación (al 50 %, a ser posible) de oficina y teletrabajo.

¿Qué ocurrirá ahora?

Hay que destacar que esta situación no afecta solo a los oficinistas, sino a todos los empleados cuyo trabajo se puede realizar a distancia. Tampoco podemos olvidar que el desplazamiento de los empleados afecta a muchas otras personas que les dan servicio.

Las empresas tienen la oportunidad de innovar en cuatro áreas principales:

Tecnología: Muchas organizaciones que habían avanzado mucho en su transformación digital ya la han completado. Pronto se generalizará el uso de hardware y software que revolucionan la experiencia del teletrabajo y la colaboración en equipo, por lo que las empresas que antes inviertan en esas tecnologías conseguirán una ventaja competitiva.

Cultura: Las empresas necesitan fomentar una cultura corporativa especialmente adaptada a equipos virtuales. Pero deben ser conscientes de que no podrán controlar muchas de las variables que definen la cultura, por lo que la comunicación será muy importante para que nadie se sienta aislado.

Talento: Existen oportunidades de innovar en la valoración y remuneración del talento. Los niveles salariales por ubicación tendrán que ser revisados, mientras que el teletrabajo permitirá a las empresas lanzar sus redes más lejos que antes para encontrar nuevos talentos. La ayuda al teletrabajo será un gancho para atraer a empleados, con paquetes que pueden incluir desde mobiliario de oficina e Internet de alta velocidad en casa hasta el cuidado de niños y mayores. Esto funciona en ambas direcciones: si el talento puede estar en cualquier parte, se multiplica el radio de acción de empleados y empresas.

Control: Comprobar que los empleados realizan su trabajo en casa está resultando cada vez más difícil para las empresas, ya que pone sobre la mesa la cuestión del control. Por ejemplo, garantizar la ciberseguridad de los empleados que trabajan en casa es fundamental, pero plantea problemas de privacidad. Las ventas de software de vigilancia para controlar el teletrabajo se han disparado, pero aún no se conoce el posible coste para la relación entre empresas y empleados.

La oficina como lugar de trabajo no está muerta, muchas organizaciones ahora la están replanteando.

Mark Curtis

Managing Director – Interactive, Head of Innovation and Thought Leadership


Martha Cotton

Managing Director – Interactive, Fjord Co-Lead, Global​

Fjord recomienda…

Pensar

Ten en cuenta la dimensión ética del teletrabajo. No olvides nunca mantener la reciprocidad (lo que das y lo que recibes) a la hora de analizar cambios en la forma y el lugar en que tus empleados se relacionan con la empresa. Recuerda que el hogar de un empleado sigue siendo su espacio personal, por lo que es importante que disfrute de privacidad y libertad.

Comunicar

Define los aspectos del teletrabajo que quieres que tus empleados mantengan cuando regresen a la oficina, como código de vestir, flexibilidad de horarios o medida de la productividad por resultados y no por tiempo. Y a la inversa: ¿qué partes del trabajo en la oficina pueden servir también en casa?

Actuar

Busca una combinación de tecnología y cultura que flexibilice el trabajo y aumente la resiliencia.

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Aspectos fundamentales

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