La Industria farmacéutica se enfrenta a una situación donde es necesario redefinir el diseño de los dispositivos críticos, aumentar de forma drástica la capacidad de producción y dar acceso inmediato a los equipos básicos, como respiradores y equipos de protección personal para profesionales de la sanidad y pacientes. Muchas empresas han aceptado el reto y están reaccionando con rapidez.

Una vez superada la crisis del COVID-19, es probable que los pacientes y profesionales sanitarios tengan nuevas expectativas sobre el uso de dispositivos médicos. Eso marcará el inicio de una nueva era para la Industria farmacéutica.

La lucha contra el COVID-19 está llevando la innovación a unos niveles nunca vistos. Médicos e ingenieros están modificando o rediseñando productos difíciles de conseguir para ampliar sus usos. También los organismos reguladores se están adaptando a gran velocidad, eliminando procesos que solían demorarse mucho con el fin de atender antes a los pacientes.

No obstante, la situación sigue poniendo a prueba la resiliencia de las cadenas de suministro, obligando a las empresas a cambiar y acelerar la producción para superar la escasez de suministro y el proteccionismo de los gobiernos. Es necesario que la Industria farmacéutica adapte sus cadenas de suministro (colaborando con otras industrias, cuando sea necesario) para resolver estos problemas con urgencia.

Mientras tanto, los técnicos de servicio de la Industria farmacéutica ya no pueden estar presentes en hospitales y quirófanos debido a las restricciones de acceso. Urge virtualizar estas interacciones que antes eran físicas, así como prepararse para el aumento de la demanda debido a las operaciones pospuestas una vez se normalice la actividad.

Actuar ahora con agilidad e innovación responsable

Las empresas de la Industria farmacéutica viven un momento decisivo para demostrar su integridad y generar confianza entre los consumidores de todo el mundo. Tienen la oportunidad de hacer las cosas de otro modo. Deben tomar medidas rápidas que ayuden a superar la crisis del COVID-19, con una mentalidad de innovación responsable basada en agilidad, efectividad y resultados, para salir de esta situación más fuertes que nunca. Esas medidas se concentran en cuatro áreas clave:

1. Mejorar el diagnóstico y la monitorización

Un objetivo inmediato es la realización de pruebas para obtener resultados fiables, en poco tiempo y a gran escala. Recomendamos un método eficaz y más inteligente, basado en soluciones digitales, modelos predictivos, datos y analítica. Una vez estabilizada la situación sanitaria global, la monitorización digital del riesgo de infección contribuirá a consolidar el éxito.

Ahora: Producción dirigida y a escala

A corto plazo: Control avanzado de la infección

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2. Redefinir el producto

No podemos insistir lo suficiente en la importancia de simplificar. Diseñar un producto con unas propiedades mínimas (no es necesario que sea un producto mínimamente viable) para simplificar la producción y distribución, así como para poner en la calle más equipos como respiradores o camas. En general, adaptar productos para la asistencia en el hogar siempre que sea posible. Tener en cuenta los casos en que la tecnología permita aumentar el alcance y la eficacia de los productos.

Ahora: Simplificar y reducir propiedades

A corto plazo: Evolucionar con el modelo asistencial

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3. Garantizar el suministro y la distribución

La disrupción en la producción y las cadenas de suministro globales exige más visibilidad y transparencia. La Industria farmacéutica debe colaborar con otras industrias para evitar la posible escasez de productos básicos para la vida. Las capacidades digitales avanzadas pueden ser muy útiles para generar visibilidad, enriquecer las operaciones y facilitar la creación de modelos que aumenten la resiliencia y la agilidad en cadenas de suministro y operaciones.

Ahora: Centrarse en productos esenciales

A corto plazo: Identificar y reforzar capacidades básicas

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4. Virtualizar y garantizar la continuidad de negocio

El cierre de los hospitales impide a la mayor parte de los representantes farmacéuticos relacionarse en persona con profesionales sanitarios, además de reducir la presencia de técnicos de servicio en muchas operaciones. Es momento de modernizar y digitalizar la plantilla, haciendo que tu organización sea más accesible para profesionales de la sanidad y pacientes.

Ahora: Organizar, escuchar y dialogar

A corto plazo: Racionalizar prioridades y virtualizar

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¿Cuál es el futuro de la Industria farmacéutica?

La Industria farmacéutica está respondiendo a la crisis del COVID-19 y no tiene tiempo para introducir cambios sistemáticos. Sin embargo, las empresas farmacéuticas pueden adoptar una nueva mentalidad de innovación responsable, basando su respuesta en la necesidad de agilidad, asequibilidad y resultados. Pero el COVID-19 no es solo una crisis a corto plazo, sino que afectará a la forma de trabajar y tratar a los pacientes en el futuro. Las empresas de la Industria farmacéutica deben tomar medidas que les permitan seguir innovando con responsabilidad y dar un mejor servicio a la comunidad sanitaria una vez superada la crisis.

1. Mejorar el diagnóstico y la monitorización

Siguiente: Definir un nuevo estándar de diagnóstico

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2. Redefinir el producto

Siguiente: Productos de próxima generación

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3. Garantizar el suministro y la distribución

Siguiente: Normalizar y sostener en el nuevo ecosistema

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4. Virtualizar y garantizar la continuidad de negocio

Siguiente: Reflexionar sobre la experiencia y acelerar el cambio

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