PERSPECTIVA
El nuevo manual para impulsar el desarrollo de centros de datos de IA
5 MINUTOS DE LECTURA
29 junio 2026
PERSPECTIVA
5 MINUTOS DE LECTURA
29 junio 2026
La demanda de energía para los centros de datos está creciendo por encima de lo que pueden asumir las redes eléctricas, las cadenas de suministro y los procesos de planificación. El crecimiento de la IA está acelerando el desarrollo a un nivel sin precedentes, lo que ha generado nuevas demandas de gran escala.
A diferencia de los chips o los servidores, el suministro eléctrico no se puede acelerar simplemente con una mayor inversión. La energía depende de activos reales: líneas de transmisión, subestaciones, generación, autorizaciones y una planificación coordinada del sistema. Ninguna inversión, por muy grande que sea, puede reducir las colas de interconexión de años ni sortear la necesidad de ampliar la infraestructura eléctrica.
Actualmente, las colas de interconexión superan niveles de demanda históricos, que pueden llegar a alargarse varios años. A medida que aumenta la carga de trabajo de la IA, el principal obstáculo para el crecimiento es la diferencia entre la demanda de energía para los sistemas y la disponibilidad energética real. Al mismo tiempo, en muchos mercados, la red eléctrica suele estar infrautilizada fuera de los periodos de mayor demanda, creando oportunidades para adoptar enfoques más flexibles.
Tradicionalmente, se trataba la energía como un asunto que resolver tras la selección del lugar donde construir un centro. La gran demanda energética que supone la IA ha hecho que este enfoque se vuelva insostenible, y la carrera por conseguir una mayor capacidad está llevando al límite a unos sistemas ya tensionados.
Ahora, la disponibilidad energética determina qué lugares son más viables, qué capacidad de crecimiento tienen y cuáles son sus potenciales beneficios.
El uso eficiente de la energía también tiene importancia, pero ya no es el principal indicador de rendimiento. Cuando la energía se convierte en una limitación que impide avanzar, la pregunta más importante es cuántos recursos útiles puede generar un centro de datos a partir de cada megavatio accesible, así como si dicha energía se usa de forma productiva.
Los proyectos que avanzan son los que facilitan su implementación y resultan beneficiosos para las comunidades a través de una planificación, una flexibilidad y una coordinación consolidadas.
1.000 M de dólares
en ingresos pueden verse aplazados por un retraso de un año en un centro de datos de IA de 100 megavatios
Entre el 50 y el 60%
de la capacidad energética asegurada de los centros de datos se ha quedado estancada con los diseños tradicionales
De una a tres veces más
Las colas de interconexión superan ahora niveles de demanda históricos en el sistema en los mercados estadounidenses más importantes
Entre un 30 y un 70%
más de infraestructura es necesaria para alcanzar una fiabilidad equivalente a la de la red eléctrica con generación de gas in situ
En los mercados de IA, los retrasos destruyen valor. Una año de demora en la puesta en marcha de un gran centro de datos puede posponer más de 1.000 millones de dólares en ingresos por modelos de IA, mientras los competidores avanzan en entrenamiento, implementación y acumulación de datos. Para los operadores de colocation, estos retrasos pueden provocar la pérdida de oportunidades de financiación, clientes y control sobre los activos.
Hacerse con la energía necesaria depende ahora de la coordinación entre compañías eléctricas, comunidades y operadores. Los proyectos que avanzan son aquellos que reducen la incertidumbre, alinean a las distintas partes interesadas desde el principio y realizan diseños que tienen en cuenta la flexibilidad desde el primer momento.
Para obtener los mejores resultados es necesario aprovechar y optimizar la energía disponible a día de hoy, así como trazar una ruta clara para garantizar el suministro energético en el futuro. El impacto es mayor cuando estas acciones se llevan a cabo antes de iniciar la construcción.
Para acceder a la energía lo más rápido posible, hay que empezar con las instalaciones que permiten conseguirla de forma más veloz y segura. La vía más rápida suele consistir en aprovechar la infraestructura que ya existe, como las instalaciones ya desarrolladas, las interconexiones heredadas o la proximidad a fuentes de generación.
Se deben evaluar los requisitos de preparación, autorización y actualización de la energía antes de asegurar el terreno y que los diseños se finalicen.
La mayoría de los grandes desarrollos requerirán una combinación de soluciones energéticas de red eléctrica, generación in situ y suministro a largo plazo en consonancia con las condiciones de las instalaciones y los plazos de crecimiento.
La alineación con la comunidad es una parte crítica para obtener la energía necesaria. Los proyectos que se implican desde el principio, comunican con claridad y adquieren compromisos creíbles tienen más probabilidades de conseguir las autorizaciones necesarias y mantener el impulso. Las comunidades que ven un valor claro para su zona son más propensas a contribuir al desarrollo y ayudar a mantener los proyectos en marcha.
Los mercados con limitaciones energéticas requieren diseños que reduzcan la capacidad de estancamiento y produzcan más recursos energéticos útiles a partir de cada megavatio disponible. Los desarrolladores pueden ajustar la demanda y hacer que sea más fácil de atender diseñando centros de datos más flexibles, mediante opciones como el pooling eléctrico en TI y la refrigeración, adaptar el diseño a la evolución de las arquitecturas de chips y refrigeración, y la coordinación de cargas de trabajo para cambiar o limitar los recursos informáticos no esenciales.
Las empresas de suministro eléctrico públicas equilibran la fiabilidad, la asequibilidad y las limitaciones del sistema ante una demanda que crece a pasos agigantados. Los operadores que ofrecen crecimientos de la carga escalonados, perfiles de demanda documentados, propuestas de inversión conjunta y compromisos de flexibilidad propician una planificación más eficiente y una respuesta más rápida.
Esto redefine la interconexión, de forma que pasa de ser una transacción de megavatios a un esfuerzo conjunto para integrar grandes cargas de forma responsable y acelerar el acceso a la energía.
La próxima era de desarrollo de centros de datos no estará definida por los proyectos que obtengan las mayores asignaciones energéticas. Al contrario, estará marcada por los proyectos que puedan hacer uso de una energía limitada de forma efectiva, a través de una planificación fiable, un diseño flexible y una mayor alineación con los servicios públicos y las comunidades.
A medida que se alargan los plazos de la red y las cargas de trabajo de IA siguen evolucionando, los operadores no podrán limitarse a solicitar una mayor capacidad, sino que deberán avanzar hacia un proceso de desarrollo más disciplinado y que priorice la energía.
La ventaja repercutirá en aquellos centros de datos que son más fáciles de atender y más valiosos para los sistemas que los rodean.