En el panorama sanitario actual, el camino desde el diagnóstico hasta el tratamiento rara vez es sencillo, especialmente para las personas que conviven con afecciones crónicas, trastornos neurológicos o enfermedades raras. Muchos pacientes se enfrentan a una atención impersonal y desconectada, y sus primeros síntomas a menudo son el inicio de un largo e incierto camino hacia el tratamiento.
Si bien el diagnóstico debe llevar rápidamente a una terapia personalizada, muchas personas encuentran importantes barreras de acceso, como las relacionadas con autorizaciones de seguros, las preocupaciones económicas o la coordinación fragmentada en las distintas fases del sistema sanitario. Este periodo de espera genera ansiedad e incertidumbre y suele acabar retrasando los tratamientos durante semanas e incluso meses. De acuerdo con el ISPOR Medication Adherence Blueprint (2025), la experiencia puede ser impersonal e ineficiente, y eso hace que muchos pacientes no tomen la medicación prescrita, algo que, según estudios independientes, afecta a casi la mitad de los estadounidenses que reciben tratamiento crónico y genera más de 500.000 millones de dólares en costes anuales de atención médica y 125.000 muertes evitables cada año.
Sanofi, líder en la industria sanitaria, calcula que entre el 70 y el 90% de los pacientes nunca llegan a recibir los tratamientos de sus recetas, debido a las barreras de acceso y diagnóstico. Decidida a cambiar esto, la empresa se propuso comprender cada paso del proceso de atención al paciente para que los equipos de atención pudieran ofrecerles una asistencia personalizada y oportuna.
Con esta visión, Sanofi inició su colaboración con Accenture y Salesforce para lanzar iCare+, una plataforma digital revolucionaria que optimiza y personaliza la experiencia terapéutica de los pacientes en el día a día.