Al hacer obligatorio el aprendizaje sobre IA, BMS dejó claro que la IA es una prioridad para todos los profesionales, una medida audaz que agiliza la adopción y garantiza la coherencia en toda la empresa.
A continuación, llegó la relevancia. Además de crear vías de aprendizaje para distintos puestos de toda la empresa, como gestores de proyectos, el equipo se asoció con líderes funcionales ―desde investigación y desarrollo hasta comercialización y fabricación― para diseñar itinerarios de aprendizaje en función de los perfiles, que tuviesen en cuenta el trabajo real, que fuesen útiles para los distintos puestos y que se sustentasen en casos de uso prácticos.
Cada itinerario cobra vida a través de talleres en directo y experimentación estructurada, lo que crea espacio para la práctica, la retroalimentación en tiempo real y el crecimiento continuo e iterativo.
Conseguir que la IA sea algo natural
El objetivo de BMS era que la IA se convirtiese en un factor estratégico que posibilitase la innovación, el rendimiento y el crecimiento profesional en toda la empresa, al tiempo que reforzase los cambios de mentalidad y comportamiento necesarios para que el impacto sea duradero.