Dos estrategias para el comercio
Casi todas las empresas tendrán que estructurar sus ofertas para que los agentes de IA las vean y las elijan, es decir, para convertirse en la opción preferida de los agentes. Esto implica optimizar los datos de los productos para que los agentes puedan comprender características, comparar garantías y políticas de devolución, y seleccionar y comprar la mejor opción —en segundos— según las necesidades del cliente.
Los líderes de categoría de cada industria también podrían convertirse en el agente de elección: el agente al que recurren tanto las personas como otros agentes para obtener productos y servicios. Esto requiere una inversión considerable: experiencia profunda en el dominio, datos propios, servicios y asociaciones integradas, y la capacidad de agrupar soluciones y diseñar experiencias integrales de punta a punta. Las marcas que lo hagan correctamente se convierten en el agente dentro de un mercado mediado por agentes y logran mantener relaciones directas con sus clientes.
Caso destacado
Noli (No One Like I), una iniciativa tecnológica de belleza respaldada por L'Oréal y desarrollada junto con Accenture, muestra cómo la autoridad en una categoría puede traducirse en una ventaja como agente de elección. Al combinar IA con investigación profunda y datos propios de consumidores, Noli ofrece recomendaciones y asesoramiento hiperpersonalizados sobre cuidado de la piel dentro de un entorno dedicado a la belleza. [Su arquitectura está diseñada para respaldar interacciones con IA cada vez más sofisticadas, con agentes asumiendo roles más relevantes a medida que la plataforma crece.] El impacto es medible: El 98 % de los usuarios informa una coincidencia positiva, y el 90 % afirma que Noli aumenta su confianza al comprar.⁴