En resumen

En resumen

  • El Coronavirus COVID-19 es, de manera oficial, una pandemia que pone en alto riesgo la vida de las personas y el bienestar económico a nivel mundial.
  • Las cadenas de suministro están sufriendo interrupciones y trastornos en todo el mundo, generando así una emergencia social y humanitaria.
  • Poner en marcha un ciclo de movilización, detección, análisis, configuración y operaciones ante el riesgo ayudará a las empresas a adaptar sus cadenas de suministro y a proteger a la sociedad.
  • De esta forma, se conseguirá también mejorar la capacidad de respuesta y la resiliencia de las cadenas de suministro, para que podamos protegerlas frente a posibles alteraciones futuras.
  • Para llegar a esto, las cadenas de suministro deberán apoyarse en plataformas con capacidades en applied intelligence, inteligencia artificial y machine learning, mientras se asegura la transparencia de todo el proceso.


Estado actual del COVID-19

El Coronavirus COVID-19 es, oficialmente, una pandemia. La emergencia humanitaria y sanitaria supone una seria amenaza para las personas en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud ha aumentado el nivel de riesgo a “muy alto”, confirmando, así, que nos encontramos ante un reto muy serio para el conjunto de la humanidad.

Proteger la salud y la seguridad de las personas es prioritario; también en sus entornos de trabajo. Los directivos han de tomar decisiones rápidas y poner en marcha medidas que protejan y apoyen a sus empleados y que aseguren el funcionamiento de sus operaciones más críticas.

Benigno Herrería, Supply Chain & Operations Lead

Impulsando la resiliencia en la cadena de suministro

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Los riesgos para las cadenas de suministro

Con el virus expandiéndose con rapidez y varias zonas del mundo en cuarentena, ya existen severas disrupciones en las cadenas de suministro. Estas cadenas son fundamentales para hacer llegar productos y servicios de forma rápida y segura a aquellas personas que tienen riesgo de infectarse o que trabajan en la primera línea de la respuesta médica. Los directivos han de tomar decisiones e implantar medidas con agilidad para asegurar que continúan operando y dando servicio a sus clientes y a la sociedad, al tiempo que protegen a sus trabajadores.


94%

de las empresas del Fortune 1.000 han experimentado disrupciones en sus cadenas de suministro por el COVID-19.1

75%

de las compañías han sufrido un impacto negativo o muy negativo en su negocio.

55%

creen que rebajarán sus previsiones de crecimiento (o lo han hecho ya).

¿Qué debería hacer ahora?

No estamos ante un riesgo cualquiera. La envergadura del impacto al que nos enfrentamos escapa de cualquiera de las previsiones que hayan podido hacer los directivos respecto a sus cadenas de suministro. La rapidez con la que se desarrollan los acontecimientos requiere que se realice una evaluación, monitorización y optimización continua y de extremo a extremo. Las compañías deben actuar seguras y con rapidez para diseñar y ejecutar planes tácticos en el corto plazo que mitiguen los riesgos en la seguridad y la salud de las personas y que protejan el funcionamiento de las cadenas de suministro globales.

  • En 72 horas: evalúa las operaciones actuales y prepara recomendaciones iniciales
  • En 1 semana: pon en marcha un centro de mando y empieza a desplegar una respuesta rápida
  • En 2 semanas: ajusta rápidamente las operaciones y continúa con el ciclo de respuesta
  • En 4 semanas: afianza capacidades para que la operativa continúe

Poner en marcha un ciclo continuo de movilización, detección, análisis, configuración y operaciones ayudará a optimizar los resultados y a mitigar riesgos.


¿Qué debería hacer después?

La pandemia de COVID-19 no es solo una crisis a corto plazo. Tendrá implicaciones a largo plazo en el trabajo de las personas y en el funcionamiento de las cadenas de suministro. Existe una necesidad acuciante de que las empresas mejoren la resiliencia de sus cadenas de suministro a largo plazo, de forma que puedan hacer frente a futuros retos.

Esto implica poner en marcha un enfoque holístico en la gestión de las cadenas de suministro. Las compañías han de ser lo suficientemente flexibles como para protegerse de posibles disrupciones que puedan llegar en el futuro. También deberían considerar desarrollar una estructura robusta y la capacidad de gestionar los riesgos operativos de forma receptiva y resistente. Todo ello apoyado en la tecnología, y en plataformas basadas en applied analytics, inteligencia artificial y machine learning, asegurando la transparencia a lo largo de toda la cadena de suministro. A largo plazo, la respuesta ante los riesgos debería acabar siendo parte integral de los protocolos de negocio habituales.

¿Cómo podemos ayudarte desde Accenture?

Estamos a disposición de nuestros clientes no solo para ayudarles a afrontar los retos más inmediatos que ha traído la crisis del COVID-19; sino también para construir cadenas de suministro más inteligentes, adaptables y con capacidad de respuesta que ayudarán a las empresas a ser más resilientes ahora y en el futuro.



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