BizTech Byte

Se ha escrito mucho sobre la forma en que las políticas comerciales cambiantes pueden afectar a las empresas que adquieren materias primas y componentes de determinados países. Pero, ¿cómo abordan los proveedores de dichas mercancías (en este caso, los productores químicos) esta disrupción arancelaria?

La industria química desempeña un papel fundamental como proveedor de materias primas para infinidad de productos, muchos de los cuales no podrían fabricarse si faltase uno solo de sus componentes químicos. En 2017, el sector generó ventas por valor de casi 4 billones de dólares, de las que aproximadamente el 19% se realizaron a nivel internacional.1 Esto hace que los fabricantes de productos químicos sean vulnerables a unos aranceles que pueden provocar la pérdida de competitividad económica de un amplio porcentaje de sus productos. Al mismo tiempo, los aranceles pueden abrir nuevas vías que permitan a los exportadores de productos químicos contrarrestar las posibles pérdidas de ingresos.

Las políticas comerciales cambiantes generan efectos de primer, segundo y tercer orden que resultan difíciles de identificar y gestionar. Además, para complicar aún más la situación, la industria química requiere un gran número de activos, lo que prolonga hasta cinco años el tiempo necesario para construir y poner en marcha una nueva planta. Y cambiar la producción de un país a otro no es tarea fácil.

Las políticas comerciales cambiantes generan efectos de primer, segundo y tercer orden que resultan difíciles de identificar y gestionar.

La figura siguiente ilustra el impacto y los efectos en cadena de un arancel impuesto al ácido acrílico, un material clave. Si los Estados Unidos gravan el ácido acrílico importado de China, se crean oportunidades para los productores locales y para los exportadores de otros países, lo cual permite llenar el vacío. Mientras, los productores chinos buscarán mercados alternativos para su ácido acrílico, como Europa o Japón. Al principio, esto provoca un exceso de oferta en esos mercados y una competencia más fuerte para los productores que sirven en ellos. Al mismo tiempo, al aumentar sus exportaciones a los EE. UU., los productores de Europa o Japón pueden crear escaseces en sus mercados domésticos. El mercado, básicamente, reequilibra las fuentes y los destinos del suministro.

Impacto de las políticas comerciales cambiantes en los flujos comerciales

VER GRAFICOS AMPLIADOS

Además de un probable reequilibrio de los flujos comerciales a corto plazo, pueden producirse efectos tanto a medio como a largo plazo. A modo de ejemplo, un productor de mercancías sujetas a aranceles, puede responder mejorando la competitividad de sus costes, lo cual le permitirá sentar las bases para impulsar el crecimiento en todos aquellos mercados en los que se encuentra presente la compañía.

Las empresas químicas conocen sin duda los riesgos y las oportunidades que los aranceles pueden generar. Sin embargo, y según nuestra experiencia, la realidad es que suelen determinar cómo responder a los aranceles basándose en decisiones instintivas o en pruebas meramente anecdóticas. Esto puede provocar la adopción de medidas ineficientes o, incluso, la ejecución de operaciones que pueden causar un perjuicio a la empresa.

Sin duda, hay una forma mejor de hacer las cosas. Dada la complejidad del impacto de un arancel y la necesidad de responder rápidamente, las empresas químicas deben aplicar un enfoque sistemático y basado en hechos que les permita identificar y aprovechar las oportunidades creadas por los aranceles, al tiempo que se minimizan los riesgos y consecuencias. En esta situación, deben tenerse en cuenta dos tecnologías claves.

La primera de ellas es el análisis. El 88% de los ejecutivos de la industria química refieren que, cada vez con mayor frecuencia, su organización utiliza datos para fundamentar la toma de decisiones críticas a una escala sin precedentes.2 El análisis puede emplearse para aplicar algoritmos a datos generales relativos a productos, clientes, precios, coste en destino, volumen de gasto del consumidor y demás aspectos esenciales del flujo comercial de una empresa. Esto permitirá a una orgnización identificar el impacto total del arancel, así como cuantificar oportunidades y riesgos a nivel de productos y de clientes. El análisis ayuda, por ejemplo, a identificar clientes específicos de mercados afectados por impuestos de importación que estén buscando un nuevo proveedor, o bien clientes de mercados no afectados en los que los competidores afectados estén deseando adentrarse.

La segunda tecnología clave es la inteligencia artificial (IA). En un reciente estudio realizado por Accenture Strategy, los encuestados señalaron el autoaprendizaje autónomo y la capacidad de conectar datos para obtener nueva información como los dos principales beneficios de la IA.3 La IA permite a una empresa aprender de disrupciones anteriores de diversa índole, (incluyendo fuerzas mayores y oscilaciones de los tipos de cambio) para comprender la flexibilidad de los precios y conocer los factores específicos de productos y mercados que afectan a los flujos comerciales. De este modo, una empresa química podrá predecir e incluso simular el impacto de los aranceles antes de que estos entren en vigor.

Para usar estas herramientas de un modo eficaz, es necesario disponer de un equipo multifuncional cualificado que incluya tanto científicos de datos como representantes de las organizaciones de marketing, ventas, aprovisionamiento y cadena de suministro. Acomodar a estos profesionales en un "centro de control" provisto de las capacidades y de la estructura organizativa necesarias, puede maximizar el impacto del equipo y la información que genera.

Estas capacidades permiten a una empresa química hacer un seguimiento exhaustivo de los precios de los mercados y de los patrones de compra de los clientes para realizar ajustes en caso necesario. A cambio, se requieren operaciones extremadamente ágiles para poder transformar la información clave en acciones.

A ninguna empresa con actividades comerciales internacionales le gustan los aranceles, ya que estos pueden hacer que sea difícil, si no imposible, servir de forma rentable a un mercado que la compañía ha tardado años en cultivar. Sin embargo, los aranceles no tienen por qué suponer un obstáculo o un perjuicio para la empresa. La creación de un centro de control multifuncional basado en el análisis y la IA, en combinación con unas operaciones ágiles, permite a las empresas químicas equiparse para neutralizar las amenazas y aprovechar al máximo las oportunidades generadas por los aranceles. Fomentar de este modo la agilidad competitiva resulta imprescindible en un momento en el que las políticas comerciales cambiantes son cada vez más generalizadas.

1 Datos y cifras de la industria química, CEFIC 2018.

2 Visión Tecnológica de Accenture, 2018.

3 Accenture Strategy, El cambio tecnológico en la IA, 2017.

Bernd Elser

Managing Director – Accenture Strategy

MÁS INFORMACIÓN


Centro de suscripción
Continua informado con nuestra newsletter Continua informado con nuestra newsletter