La crisis del coronavirus en la minería y los metales

La rápida difusión de COVID-19 está alterando las vidas y las operaciones de todas las industrias, y la minería y los metales no son una excepción. La pandemia está afectando a toda la cadena de valor, ya que las organizaciones limitan el acceso a las oficinas, minas e instalaciones, y aumentan las restricciones en el transporte y el envío. Las industrias se enfrentan a una posible escasez de materiales, como productos químicos y componentes de maquinaria, de los proveedores de las fases iniciales que están experimentando sus propias interrupciones a causa de la pandemia. Además, la crisis ha sacudido la confianza de los inversores de todo el mundo.

En resumen, las industrias mineras y metalúrgicas se han visto inmersas en un período de cambio e incertidumbre que requiere medidas. Para avanzar, las empresas deben mantener un doble enfoque, abordando una serie de asuntos críticos a corto plazo sin perder de vista el largo plazo, y reformando sus operaciones para recuperarse, adaptarse y prosperar en los próximos años.

Qué hacer ahora: Gestionar la respuesta

Las medidas que adopten las empresas en esta crisis no sólo determinarán su rendimiento a corto plazo, sino que también definirán su cultura y su marca durante algún tiempo. Para mitigar los riesgos operacionales a corto plazo y proteger a las personas, se deben tomar las siguientes medidas ahora:

Establecer un equipo de gobernanza de la respuesta

Desplegar una sala de respuesta de líderes superiores y establecer equipos multifuncionales para hacer frente a los nuevos desafíos, teniendo en cuenta las necesidades de los trabajadores, los proveedores y las comunidades.

Asegurar que las personas estén seguras

Buscar estrategias innovadoras para proteger a las personas, incluyendo el uso de centros operativos remotos y tecnología móvil para reducir la necesidad de personal en el lugar.

Llevar a cabo la debida diligencia financiera

Evaluar la situación financiera actual de la empresa, actualizar los supuestos estratégicos y estar preparados para mitigar agresivamente el riesgo e identificar las oportunidades de beneficiarse de la volatilidad del mercado.

Reducir la exposición operacional

Abordar las posibles interrupciones de la cadena de suministro; validar los planes de continuidad de las actividades; hacer partícipes a los proveedores, los sindicatos, las comunidades y otros; y hacer partícipe a la fuerza de trabajo en la búsqueda de formas de reducir los efectos de la crisis en las operaciones.

Supervisar e informar

Hacer un seguimiento de la salud de la fuerza de trabajo y del sentimiento de los stakeholders a lo largo de la cadena de valor. Desarrollar un proceso de evaluación de riesgos y actualizarlo regularmente.

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Lo que sigue: Construir a largo plazo

La crisis está trayendo consigo importantes desafíos para las industrias mineras y metalúrgicas, pero también está creando una oportunidad de reajuste para el futuro. Más allá de respuestas inmediatas a la crisis, las empresas pueden crear las capacidades que con el tiempo les ayudarán a recuperarse de la crisis de hoy y a navegar con éxito a través de los obstáculos del mañana. Para ello, se deben considerar estas seis acciones:

1. Empoderar a las personas, operar con un propósito

Repensar la forma de operar y cómo se construye la confianza con los empleados, los socios y las comunidades. Honrar los valores de la empresa, ya que las acciones de hoy definirán la forma en que los principales interesados pensarán mañana.

2. Evaluar la liquidez

Llevar a cabo el modelamiento de escenarios (para el flujo de caja, P&L y el balance), observando las incertidumbres controlables para la demanda y la oferta y los factores desencadenantes que afectan a los ingresos y los costos. Formular planes de acción para responder, considerando al mismo tiempo los gastos de capital que se requerirían desde la perspectiva de la oferta, la mano de obra y los recursos para ejecutar esos planes.

3. Asegurar la oferta y la entrega

Las empresas pueden volver a pronosticar sus planes de demanda para el resto del año de producción trabajando en colaboración con sus mayores clientes finales y con aquellos que tienen contratos de suministro a largo plazo. Comprender sus necesidades durante la crisis y más allá puede ayudarles a identificar el perfil de producción correcto para su situación y evitar el uso excesivo de capital de trabajo.

4. Asegurar la continuidad operativa

A corto plazo, es posible que las empresas tengan que operar sus activos en un punto subóptimo. Pero más allá de eso, deberían considerar reequilibrar la producción. A nivel táctico, eso significa operar con una capacidad de producción predecible para ajustarse a la demanda prevista, y evitar la acumulación de inventarios WIP y los costes de manipulación.

5. Descubrir oportunidades

Estar alerta a las oportunidades en las que la necesidad abre la puerta a mejoras estratégicas que puedan apoyar el crecimiento futuro. Por ejemplo, el cierre de una planta podría ser una ventana para la actualización y modernización de los activos. La capacitación a distancia o las tecnologías aplicadas podrían utilizarse para mejorar las aptitudes de una fuerza de trabajo ociosa que se queda en casa.

6. Plataformas para un mundo digital

Es fundamental evaluar cómo se pueden utilizar las tecnologías y los análisis digitales para aumentar la resiliencia y la eficiencia. Algunos ejemplos típicos en entornos operacionales e industriales son: habilitación para el trabajo remoto; supervisión de las operaciones a distancia; herramientas de planificación en tiempo real basadas en el análisis; y automatización y robótica para sacar a los trabajadores del campo cuando sea posible.

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En general, las empresas de minería y metales deben reaccionar ahora, responder con decisión y planificar lo que viene a continuación. Es un enfoque que ayudará a enfrentar los desafíos de hoy que trae COVID-19 y los que vendrán mañana.

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