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MUJERES: DIVERSIDAD DE GÉNERO E IGUALDAD​


La familia y el trabajo, ¿combinan?: está en vos.

Por Alejandra Ferraro, Directora Ejecutiva de RRHH para Latinoamérica.


En la vida uno va pasando por diferentes etapas. Y el crecimiento profesional acompañó mi crecimiento personal, siempre jugando un rol positivo.

Inicié mi carrera en consultoría y a medida que fui avanzando en mi carrera en Accenture, comencé a viajar. Primero dentro del país, luego hacia el exterior: viví un tiempo en Chile por una serie de proyectos puntuales y en un viaje de trabajo a Estados Unidos conocí también a Robert, quien hoy es mi marido. Como él es alemán y en ese momento estaba trabajando en Luxemburgo, los primeros tiempos de nuestra relación fueron a distancia. Cada vez que podíamos viajábamos para vernos. La relación funcionó tan bien que decidimos casarnos.


Grandes decisiones implican grandes cambios.

Luego de casarnos, elegimos irnos a vivir a Europa. Dejar el país implicó dejar mi trabajo, mi hogar, mi familia, por apostar a nuestra relación. Vivimos en París por dos años y medio, y durante ese tiempo también me dediqué a continuar mi carrera profesional. Así fue que “cruzar el charco” implicó también un cambio positivo, ya que en mi nueva posición en la que tuve a cargo varios países europeos, pude viajar bastante dentro del Viejo Continente y sumar nuevos conocimientos y habilidades que hasta entonces no tenía. Y lo más importante: en medio de esa experiencia intercontinental nació mi primer hija.

Allá por 2003, Anna tenía poco menos de un año cuando empecé a sentir que la sangre “tiraba”. Yo soy muy familiera, con lo cual siempre había querido volver en algún momento a la Argentina. Comencé a charlarlo con ex compañeros de trabajo y colegas por si sabían de alguna oportunidad laboral en mi país. Y cuando llegó el momento de tomar la decisión de volver, mi marido, que es un excelente compañero, me apoyó. Ambos estábamos buscando lo mejor para nuestra familia.

Así fue que regresamos a Argentina. Me reencontré con mis raíces, con mis amigos y familiares. Y nuestra propia familia continuó creciendo: tuvimos tres hijos más. Todo mi crecimiento personal se vio acompañado por grandes logros profesionales. Me reincorporé a Accenture, fui rotando por diversas posiciones, sumando en desarrollo y en responsabilidades. Cada licencia de maternidad, permitió tiempo de hacer un cambio, y a la vuelta de cada una de ellas nuevos desafíos fueron apareciendo. Entre 2007 y 2012 nacen Philip, Nikolas y Christian. Mi career counselor y supervisor jugó un rol clave en entender intereses, necesidades y ser de gran apoyo.

"Cada licencia de maternidad, permitió tiempo de hacer un cambio, y a la vuelta de cada una de ellas nuevos desafíos fueron apareciendo."


Carrera y familia: posible y compatibles

Compatibilizar carrera y familia no es fácil, pero es claramente posible y no implica decidir por una cosa u otra: ambas son posibles y compatibles. Hay que tener claros cuáles son los objetivos de cada una y perseguirlos. Es clave tener una buena red de soporte, tanto en lo profesional como personal. Nadie logra las cosas solo. Pedir ayuda, levantar la mano, ampliar la red, tener mentores informales y o formales, saber priorizar y aprender a no vivir con culpa en momentos donde la única que se culpaba era yo misma, fueron también muy importante a lo largo de estos años.

Como mujeres, podemos ordenar nuestras prioridades, saber qué necesitamos para combinar nuestro rol profesional con nuestro rol de madre y buscarlo en cada uno de los lugares en los que nos toque trabajar. Es clave no autoboicotearse, es clave no asumir que el otro sabe qué es lo que uno quiere o necesita. Hay que atreverse, no bajarse del tren antes de tiempo, las cosas siempre se van resolviendo. Es importante siempre pedir ayuda y tener el coraje de decir lo que uno quiere y necesita.

Y ese fue el espíritu que me movió y me motivó siempre para seguir adelante. Si tuviese que dar un consejo sobre aquellas cosas que sí me han servido y de las cuales he aprendido son: hablar a tiempo, buscar oportunidades, crecer con una buena red de soporte interna y externa por ámbito personal y profesional, dejarse ayudar, ayudar a otros y sobre todo ser paciente y perseverante.