Madrid, 10 de marzo de 2010 – A tres de cada cuatro consumidores les preocupan los problemas relativos a la energía y el cambio climático, pero casi el 66% afirma que utilizar menos energía no es la respuesta para reducir la dependencia de los combustibles fósiles o el suministro extranjero de energía, según un nuevo estudio de Accenture realizado entre 9.000 personas de 22 países (España incluida). El informe también señala que casi la totalidad de los consumidores quiere una mayor coordinación de la administración pública en el mercado energético.
La Nueva Encuesta Global de Energía de Accenture revela que:
- El 86% de los consumidores españoles está preocupado por el riesgo futuro de escasez de energía (diez puntos por encima de la media)
- Entre las tres principales razones para reducir la dependencia de combustibles fósiles, los españoles señalan la reducción de emisiones (53%); la producción de empleos verdes (26%) y la reducción de la dependencia energética exterior (21%)
- El 70% de los españoles encuestados prefiere que se desarrollen fuentes de energía bajas en carbono (biocarburantes para coches, solar e incluso nuclear para electricidad) frente al 30% que se decantaría por utilizar menos energía, aumentando el ahorro y haciendo un uso eficiente.
- Los ahorros en la factura (92%); distintos incentivos (89%) y los impuestos asociados (84%) son los elementos más importantes señalados en España a la hora de llevar a acciones concretas para ahorrar energía.
“No podemos abordar el cambio climático ni la seguridad energética a menos que se creen tanto nuevas fuentes de energía limpia como se reduzca la demanda de consumo”, según Matías Alonso, socio de Accenture. “Nuestro estudio demuestra que los consumidores no creen que un menor uso de la energía sea una prioridad. Pasarán muchos años antes de que las alternativas renovables estén plenamente establecidas. Hasta entonces, las administraciones y las empresas energéticas tendrán que hallar maneras creativas de transformar los hábitos de consumo y mejorar la eficiencia energética”.
Para reducir la dependencia de la generación de energía mediante combustibles fósiles, los encuestados españoles, apoyan la energía renovable (64%); la energía nuclear (9%) y la utilización de ambas fuentes (27%).
El estado actual del desarrollo y la implantación de las energías renovables es visto aun como insuficiente (86%) con una importante necesidad de mejora. En este sentido, los consumidores españoles piden a las empresas energéticas el desarrollo de nuevas tecnologías más limpias (94%); el desarrollo de productos y servicios bajos en carbono (94%); el desarrollo de fuentes de energía bajas en carbono (93%) y el incremento de información al consumidor para enseñarle a cómo reducir las emisiones a nivel personal (92%)
Los consumidores españoles confían en que las compañías energéticas, conjuntamente con las administraciones públicas, adopten las medidas para hacer frente a los retos energéticos actuales y futuros. Así lo cree el 60% de la muestra en nuestro país, que llega al 89% cuando se pregunta si el gobierno debería incrementar su nivel de apoyo al sector de las energías renovables.
Por último, y respecto a la liberalización del sector, el 66% ve beneficioso poder escoger su distribuidor de gas y electricidad, principalmente por ahorrar dinero (91%); poder elegir productos y servicios que reduzcan el nivel de emisiones de carbono (58%) y por disfrutar de una mayor calidad de servicio al cliente (57%).