- Aspectos técnicos, los requisitos para las compras públicas y la variada normativa tributaria son las principales barreras señaladas
- La introducción de un “pasaporte del trabajador”, junto con otras cuatro iniciativas, podría mejorar la situación actual
- El informe sugiere cinco vías para que el Mercado Unico aumente su competitividad respecto a Estados Unidos y los mercados emergentes
El estudio está basado en las opiniones de un total de 451 directivos, 341 de ellos europeos, 60 estadounidenses y 50 japoneses. El 95% de los ejecutivos consultados pertenecía a compañías con presencia física en la UE y un 27% estaba presente en al menos once estados miembros.
De acuerdo con el mismo informe, aunque el Mercado Unico ha conseguido importantes logros en los doce años transcurridos desde su creación –aumento del comercio, del producto interior bruto y los ingresos familiares; incremento de la inversión directa extranjera y creación de puestos de trabajo- parece ser que es el momento de actuar para aprovechar su enorme potencial, si quiere competir con el crecimiento económico, la creación de puestos de trabajo y la productividad de Estados Unidos y los mercados emergentes como China.
Entre las ventajas del Mercado Unico citadas por el estudio figuran la eliminación de las barreras comerciales, la integración económica, la liberalización de mercados y la mejora de la coordinación de políticas en toda la UE. Por ejemplo, cuando se preguntó acerca de los beneficios aportados por el Mercado Unico a las empresas en toda la UE, el 74% citó el acceso a mercados más amplios, el 67% se refirió al aumento de la oferta de proveedores y el 55% nombró la reducción del peso normativo.
Sin embargo, el informe concluye que a pesar del avance realizado, la perspectiva de la economía de la UE podría ser sombría si no regresa a los principios básicos del crecimiento económico, explotando el potencial desaprovechado y logrando una mayor integración del mercado único.
El 49% de los directivos cree que Estados Unidos es un entorno más propicio para los negocios que la UE. Según el estudio, las barreras técnicas, las normas para las compras públicas y los sistemas de IVA impiden una mayor integración entre los países miembros de la UE. Entre las principales barreras para hacer negocios en el mercado europeo se incluyen las diferencias en los sistemas tributarios nacionales, citados por el 69 %, y las diferencias en la normativa, citados por el 78 %. La mayoría de los consultados también señaló las diferencias culturales (58%); diferencias de idioma (55 %) y los costes de transporte (51 %) como claros impedimentos para una competencia efectiva con los Estados Unidos y las economías emergentes.