- Las empresas de todo el mundo consideran clave la innovación para crecer tras la crisis económica.
- Tres estudios de Accenture desvelan cómo mejorar la gestión del proceso de innovación.
- No satisfacer las necesidades de los clientes, llegar tarde al mercado y un precio inadecuado frenan el éxito de nuevos lanzamientos.
- La empresas de comunicaciones, alta tecnología y medios europeas serán las que más productos y servicios desarrollen en 2010.
Un informe realizado entre más de seiscientos directivos de Estados Unidos y el Reino Unido confirma que casi la mitad (48%) de ellos han aumento la inversión en innovación en los últimos seis meses, mientras que otro tercio afirma que la inversión permanece estable. Además, casi nueve de cada diez encuestados (89%) creen que la innovación es tan importante, si no más, que la reducción de costes para crecer en el futuro.
Aun así, los diferentes estudios han detectado varios fallos en la gestión corporativa de la innovación, como, por ejemplo:
- no aprender de los errores.
- una aversión generalizada al riesgo.
- la necesidad de mayor colaboración.
- demasiado énfasis en lograr mejoras incrementales.
Estos son algunos de los resultados obtenidos de los tres estudios realizados por Accenture en la primera mitad de 2009. En el estudio de EEUU-Reino Unido se preguntó a ejecutivos de diversos sectores, como el de automoción, banca, mercados de capitales, bienes y servicios de consumo, electrónica y alta tecnología, seguros, industria, farmacéutico, productos médicos y comercio. El segundo estudio se centró en la innovación en el sector de tecnologías de consumo en Norte América, Europa y Asia. El tercero se orientó al sector de las comunicaciones en EEUU y Europa.
“Las empresas deben aprender de sus errores y tomar las medidas oportunas para crecer y posicionarse en la recuperación económica”, según Mark Foster, socio de Mercados Globales y Consultoría de Gestión de Accenture. “Lamentablemente, muchas empresas no cuentan con los procesos que les permitan realizar los análisis de riesgo-beneficio necesarios para la toma de decisiones”.
Otro informe señala que el 50% de la muestra de EEUU y el Reino Unido refirió que su innovación de mayor éxito había tenido que ver con un nuevo producto o servicio. Sin embargo, el 66% confiesa que sus organizaciones consideran prioritarios los resultados económicos a corto plazo por encima de las inversiones a largo plazo. Además, el 73% de los norteamericanos y el 30% de los británicos respondieron que sus organizaciones no habían conseguido aprender de sus errores.
A la hora de lanzar nuevos servicios o productos, los fracasos más generalizados están relacionados con la incapacidad de satisfacer las necesidades de los clientes (57%), llegar tarde al mercado (54%) y un precio inadecuado (52%). También la falta de una propuesta de valor nueva o única percibida por el cliente (50%), los problemas con la cadena de distribución (44%) y las previsiones erróneas (43%) fueron citadas por la mayoría de los directivos. Un tercio de ellos, también citó su incapacidad para aprovechar las nuevas tecnologías.
Otros estudios revelan hallazgos similares
Muchos de los retos descubiertos en el estudio multisectorial son similares a los encontrados por Accenture en otro informe de los sectores de las tecnologías de consumo y proveedores de comunicaciones.
Este estudio revela que las unidades de negocio suelen trabajar en silos, que falta comunicación entre los departamentos y que suelen perseguir proyectos de innovación que impiden la colaboración. También muestra que los empleados son reacios a colaborar porque temen arriesgarse a que otros se lleven el mérito de sus ideas.
Muchas empresas intentan disminuir el tiempo necesario para lanzar nuevos productos y reducir los costes de desarrollo.