- La mitad de la población de los mercados emergentes no dudaría en cambiar de producto si garantizara minimizar el daño al clima, frente a un 24% en las economías desarrolladas.
- El coste es el factor que más inhibe a la hora de adquirir servicios que ayuden a hacer frente al cambio climático.
Madrid, 18 de febrero de 2009 – La crisis económica global no ha reducido la preocupación sobre este asunto, destacando el sentir del 53% de los habitantes de los mercados emergentes que se declaran “extremadamente preocupados” frente al 31% de la población de los países desarrollados. También hay grandes diferencias respecto a la repercusión que el cambio climático tendrá en la forma de vida de unos y otros, ya que mientras el 56% de los ciudadanos de los países emergentes cree que le “afectará directamente” sólo lo hará en igual medida para el 28% de la población de los países desarrollados.
Aun así, el 70% de los habitantes de los países emergentes es optimista en cuanto a la posibilidad de resolver los problemas derivados de cambio climático frente al 48% de los países desarrollados. Esta polarización de la preocupación y la confianza se refleja también en la predisposición a actuar. Algo más de la mitad de la población de los mercados emergentes no dudaría en cambiar de producto si garantizara minimizar el daño al clima, frente a un 24% en las economías desarrolladas. Es más, el 61% de los ciudadanos de los países emergentes recurriría sin dudarlo a un proveedor de energía que ofreciera servicios con una menor emisión de carbono si existiera esta opción, frente a sólo el 30% de los países desarrollados.
Según Sander van’t Noordende, socio global de Resources de Accenture, "si los gobiernos occidentales no actúan, la innovación en materia de cambio climático se trasladará a China, India y Brasil. Esto es un reflejo de la economía multipolar, pero el peligro está en que la actitud dominante en los países desarrollados demuestra un debilitamiento de la determinación y capacidad para hacer frente al cambio climático”.
Más ayudas
La investigación de Accenture refleja la discrepancia en todos los países entre las intenciones y las acciones emprendidas para hacer frente al cambio climático. En 2007, el 89% de las personas afirmaba que estarían dispuestas a cambiar a empresas energéticas que ofrecieran servicios con un bajo nivel de emisión de carbono. Sin embargo, en 2008, sólo el 12% de las personas residentes en países en que era posible cambiar de proveedor lo había hecho.
"El poder de los consumidores puede obligar a las empresas a ofrecer productos y servicios que hagan frente al cambio climático. Los proveedores de energía deben dar respuesta a la creciente demanda de servicios caracterizados por su bajo nivel de emisión de carbono, y los gobiernos deben posibilitar esta transformación con una política clara de incentivos. Las empresas de servicios públicos constituyen el eje del sistema y deben liderar las oportunidades que están tras la oferta de servicios rentables e innovadores basados en la baja emisión de carbono”, según Luca Cesari, socio global de Utilities de Accenture.
El coste es el factor que más inhibe a la hora de adquirir servicios que ayuden a hacer frente al cambio climático. De hecho, el 46% considera que se trata de un factor muy importante. El 36% cree que existe falta de información, y casi la mitad no comprenden suficientemente qué pueden hacer personalmente para combatir los efectos del cambio climático.
"Los proveedores de energía tienen la oportunidad de diferenciarse introduciendo innovaciones en el servicio. Pueden aprender de los fabricantes de bienes de consumo que tienen más éxito en la captación de nuevos clientes gracias a la disponibilidad y variedad de productos con un bajo nivel de emisiones de carbono”, según Matías Alonso, socio de Resources en España.
El estudio -realizado por el observatorio sobre el cambio climático de Accenture (End Consumer Observatory on Climate Change)- está basado en una encuesta realizada a 10.733 consumidores de 22 países de todo el mundo durante los meses de septiembre y octubre de 2008. Los consumidores fueron entrevistados en Norteamérica (1.732), Europa Occidental (4.244), Japón y Australia (1.100) y en los siguientes emergentes de Brasil, Rusia, India, China, Argentina, Chile y Sudáfrica (3.657 entrevistados). La muestra es representativa de la población general de los diferentes países, con excepción de los países emergentes, donde solamente se entrevistó a una muestra representativa de la población urbana.
Accenture es una compañía global de consultoría de gestión, servicios tecnológicos y outsourcing. Comprometida con el desarrollo de la innovación, Accenture colabora con sus clientes para ayudarles a convertir sus organizaciones en negocios de alto rendimiento. Con un profundo conocimiento de los diferentes sectores y procesos, unos amplios recursos globales y un constante seguimiento de resultados, Accenture dispone de los mejores profesionales, capacidades y tecnologías para ayudar a sus clientes a mejorar su rendimiento. . Con aproximadamente 187.000 personas trabajando en 49 países, la compañía obtuvo una facturación de 23.390 millones de dólares durante el año fiscal finalizado el pasado 31 de agosto de 2008. www.accenture.es
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José Luis Sánchez
91 5966585/ 609047138
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