Las administraciones deben facilitar el acceso a la atención sanitaria y garantizar la resolución de problemas, según los ciudadanos de dieciséis países
Madrid, 12 de mayo de 2010 – El acceso fácil y equitativo a los servicios de atención sanitaria y garantizar la resolución rápida y efectiva de los problemas que experimentan los pacientes y el público en general con los servicios sanitarios son las dos acciones más demandadas por los ciudadanos a sus gobernantes, según el nuevo informe sobre sanidad elaborado por Accenture dieciséis países, España entre ellos. En los resultados de la encuesta se observa asimismo que el punto más débil de los gobiernos es su poca capacidad para garantizar la participación de los ciudadanos en el proceso de toma de decisiones en relación con los servicios sanitarios. En nuestro país, el 58% califica como “buena” la calidad de la sanidad, un 22% “mala” y un 20% ni buena ni mala. Los porcentajes varían dependiendo de las comunidades autónomas.
En el estudio 2010 Accenture Citizen Experience Study (ACES) se analizaron las respuestas de los encuestados sobre la importancia de dieciséis actuaciones destinadas a mejorar la calidad de los servicios sanitarios y de asistencia sanitaria, así como su percepción sobre la actuación de sus respectivas administraciones con respecto a los mismos.
La principal preocupación en España es la saturación del sistema (en especial las listas de espera) para el 78% de los ciudadanos consultados; la excesiva burocracia (30%) y la carencia de recursos e inversiones por parte de las administraciones (29%). Preguntados sobre cómo se podrían reducir los costes del sistema, los españoles señalan a la prevención y mejora de los hábitos saludables (36%); mayores posibilidades de consultas electrónicas y telefónicas (31%) y mayores facilidades para ser vistos/tratados por otros profesionales de la sanidad (enfermeras, practicantes, terapeutas, etc) 25%.
Más detalle de los resultados obtenidos en España.
Todas estas actuaciones se engloban en los cuatro elementos del Marco de Accenture para la Gobernanza del Valor de los Servicios Públicos: foco en la mejora de los resultados sociales y económicos, equilibrio entre una mayor flexibilidad y la posibilidad de elección de servicios garantizando el bien común, diseño de iniciativas de compromiso público destinadas a educar a los ciudadanos y que les permitan contribuir a mejorar la calidad de vida y, por último, mayor transparencia y responsabilidad ante los ciudadanos.
Los encuestados de todos los países coincidieron en expresar su deseo para que las distintas administraciones coordinen sus esfuerzos y logren una mayor integración de sus servicios, especialmente entre los prestados por el área de sanidad y servicios sociales.
“Es alentador observar que, pese a las diferencias culturales y socioeconómicas, existe un alto grado de consenso en cuanto a la necesidad de que los gobiernos proporcionen un acceso justo e igualitario a la atención sanitaria. No obstante, las distintas administraciones deben esforzarse aún más para facilitar la contribución de los ciudadanos en la definición de las políticas y programas que permitan dicho acceso”, según Javier Mur, socio de Sanidad de Accenture para Europa, Africa y Latinoamérica. “En nuestro estudio hemos observado sistemáticamente que los ciudadanos quieren ser coproductores de valor público”.
En la encuesta se puso de manifiesto el consenso generalizado en cuanto al papel de las administraciones públicas como mediadores, es decir, de su intervención para emprender acciones inmediatas y eficaces destinadas a resolver los problemas o las dificultades que experimentan los pacientes con los servicios sanitarios. En promedio, el 75% de los entrevistados afirmó que esta es una acción gubernamental esencial situándola entre las tres acciones más importantes en términos de eficiencia, mientras que sólo un 26% considera que su gobierno la está llevando a cabo de forma correcta; estos resultados representan la diferencia más notable entre importancia y eficiencia.