- Las empresas dirigen su mirada a las tecnologías de la información para restaurar su fortaleza
El 72% de la muestra señala que sus empresas conceden hoy un valor mucho mayor a su departamento de tecnologías de la información (TI) que antes de la crisis económica.
Como consecuencia de ello, las expectativas de gasto en tecnología aumentan para el año nuevo: ya sea de forma selectiva (47%) o en general (10%). Los niveles de confianza más altos se manifiestan en Reino Unido e Irlanda, donde un 63% mantiene unas expectativas de aumento de la inversión, con casi el mismo impulso mostrado en Estados Unidos, España e Italia.
A pesar de la necesidad de invertir en tecnología, el estudio también indica que las empresas vigilarán muy de cerca las rentabilidades generadas por las mismas. El 61% de los directivos se encuentran sometidos a una fuerte presión para desarrollar proyectos que incorporen más flexibilidad de la que se requería anteriormente. En Estados Unidos, el 87% de los encuestados coinciden con esta afirmación, mientras que en Europa la presión parece notarse con mayor intensidad en Francia, Reino Unido e Irlanda.
El informe también señala que los ahorros de costes y las iniciativas de control continúan siendo factores clave cuando se trata de tomar decisiones de inversión en tecnologías de la información. Tres medidas fueron identificadas como las más eficaces a la hora de reducir el coste de implantación: garantizar la estabilidad y la relevancia para el negocio de los requisitos de los proyectos; sustituir o aumentar la eficiencia de los sistemas actuales y migrar a plataformas abiertas.
Las prioridades más acuciantes para los directores de TI se dirigen a la virtualización y consolidación de servidores (44%), proyectos de e-business (32%) y arquitectura orientada al servicio o SOA (31%). Los indicadores de rendimiento de la tecnología y la mayor claridad de definición de los riesgos son factores también muy relevantes. Más de las tres cuartas partes de los ejecutivos de las empresas ya utilizan indicadores financieros, de productividad o de progreso para medir el rendimiento y los beneficios obtenidos con sus inversiones en tecnología. No obstante, en aproximadamente la mitad de los casos estudiados, los indicadores sólo se han implantado de forma parcial y en una tercera parte de las empresas encuestadas, los indicadores no se están utilizando en absoluto.
Según Keith Haviland, Socio de consultoría de integración de sistemas de Accenture, "los resultados indican que las empresas admiten la necesidad de invertir en tecnología para defenderse y acelerar su posición competitiva, incluso en momentos difíciles, algo que no siempre ha ocurrido en el pasado. La agitación vivida durante los últimos 18 meses ha subrayado la necesidad de aumentar la flexibilidad y la escalabilidad para continuar en primera posición e impulsar cambios en el negocio”
Para medir el cambio producido en las actitudes de las empresas hacia las inversiones de tecnología en diferentes partes del negocio como respuesta a la crisis global y para explorar cómo pueden evolucionar las inversiones durante 2010, Economist Intelligence Unit ha encuestado a 557 ejecutivos de diferentes sectores. La encuesta se ha realizado en EEUU, Reino Unido, Irlanda, Alemania, Francia, España e Italia. La muestra de la encuesta abarca grandes directivos, con un 55% de encuestados ocupando los niveles más altos de la dirección, como son los directores generales de sistemas de información, directores generales de finanzas y presidentes ejecutivos.