Con la llegada del outsourcing offshore, muchas organizaciones se dejaron llevar por esta nueva oportunidad de alcanzar una rápida reducción de costes utilizando a su favor la diferencia del coste de mano de obra de un mercado laboral a otro. El potencial de ahorro era comprensiblemente demasiado grande para ignorarlo, pues las compañías podían incluso permitirse operar de manera ineficiente y aún así ahorrar dinero. Al trasladar los ejecutivos de TI su desarrollo de aplicaciones y el trabajo de mantenimiento al extranjero, ciertos marcos de referencia imprescindibles, utilizados para medir la eficiencia y la efectividad (por ejemplo, los puntos de función del software) cayeron en el olvido.
Hay múltiples tareas que cumplir para lograr el alto rendimiento en todas las aplicaciones de su organización y en los procesos de negocio que dependen de ellos. Los ejecutivos de TI no pueden permitirse el uso únicamente del offshoring como forma de ayudar a toda la organización a reducir costes y crear ventaja competitiva. El proceso completo realmente tiene que ver con (a) llevar a cabo las cosas de manera correcta, algo que llamamos eficiencia y, luego, llevar a cabo las cosas correctas, lo que llamamos efectividad. Haciendo uso del offshoring, resulta necesario adoptar un enfoque más completo para que las organizaciones puedan maximizar el impacto de la TI en sus operaciones. Un componente básico es la industrialización.
El concepto de industrialización parece sencillo: reunir y aplicar los mejores enfoques para el desarrollo y mantenimiento de aplicaciones y luego obtener beneficios. En realidad, sin embargo, una gran organización multinacional podría tener múltiples divisiones y organizaciones de TI, poniendo en marcha gran número de procesos, cada uno con su propio juego de herramientas y propietarios. Concentrar todo esto a una sola capacidad efectiva puede ser un obstáculo casi insalvable. Pero, ¿no debería la mejora ser la regla, más que la excepción? ¿Qué medidas pueden tomar las organizaciones para “superar el obstáculo” y alcanzar resultados sostenibles con mayor rapidez? El outsourcing puede ayudar a una organización a industrializar la entrega aportando la guía, experiencia y herramientas necesarias para acelerar el proceso.