 A medida que las organizaciones de todo el mundo se enfrentan a nuevas realidades económicas, muchas descubren que, proporcionar una respuesta eficaz en este entorno tan cargado de complejidad e incertidumbre, representa un desafío sin precedentes.
En estos momentos de mayor sensibilidad de los clientes ante los precios, de pérdida de la capacidad de inversión y consumo, de restricciones crediticias y del surgimiento de nuevos comportamientos de compra, las empresas de alto rendimiento responden a la incertidumbre potenciando sus relaciones con el cliente y gestionando su satisfacción y fidelidad. |